miércoles, 19 de septiembre de 2012

UNA LEY A CUMPLIR, MEJOR SABERLO

No os arriendo la ganancia sinvergüenzas,
falsarios, criminales y asesinos
que acarreáis sobre vuestras conciencias
ruina, muerte y dolor de semejantes;
hay una ley que debe ser cumplida
creáis o no que exista y se os aplique,
y es que toda acción debe pagarse
en la misma cuantía realizada.

Se dice “Karma” y aquí nadie es más listo
para poder sustraerse a su justicia;
no a la humana que siempre es imperfecta,
la de la Creación que suma cero.

Todo salió del cero y a ello vuelve,
al balance perfecto en el origen
y de por medio deben saldarse cuentas,
las del haber compensan las del debe:
en el haber van las buenas acciones
y en el debe van las iniquidades
(esto funciona así en tanto uno se viva
como un sujeto aislado independiente).

Por eso digo: no arriendo la ganancia
de tanto asesinato y tanto crimen;
montañas de dolor las que se esparcen
como arenas de una tormenta, innúmeras
y debe recogerse tal desierto
como en cubos durante muchas vidas
hasta que al fin descanse el universo
al comprobar que se han pagado deudas.

Esto es el verdadero purgatorio:
volver aquí de nuevo a los trabajos
forzados —yo al tiempo juez y reo—
a que propias acciones me condenan.

Podréis decir quizás me engaño iluso
y que “listillos” siempre se las arreglan
para prevalecer en su egoísmo
y los demás carguen con esa rémora;
no demuestro un teorema matemático,
sólo hablo a la luz de las conciencias
para que intuyan —si no están muy cegadas—
la verdad que esconde el argumento.

Y en todo caso con leyes ya se sabe:
no es una excusa el que se desconozcan
para llevar a cabo el cumplimiento
(íntegro aquí, por cierto, de las penas).


© albertotrocóniz / 12
Texto: de “TAL COMO LO VEO”
Imagen: “Pietá de Paracuellos”,
de "FOTOFILTRADA"


Otros “Posts” en “Blog” relacionados:
(Para ver deslizar y/o pulsar sobre ↓)

lunes, 17 de septiembre de 2012

EL MATADOR ENCARNA AQUÍ A TESEO

La fiesta de los toros es el símbolo
que representa, volviendo a revivirse,
el combate de luz con las tinieblas;
nuestra "heliomaquia" es en último extremo.

Hoy el torero en el anfiteatro
de una cultura que contemplan los siglos
—nuestra cultura, la del Mediterráneo,
de Grecia y Roma— renueva el viejo mito:
el de Teseo que enfrenta al Minotauro
cuando desciende al ruedo-laberinto
y reta allí a la fiera —nuestra sombra—
y él con su arte de Ariadna nos da el hilo.

Son los contrarios de nuevo en guerra a muerte
desde hace eones con la expulsión de ángeles
en rebelión caídos en lo matérico
opuesto siempre al último designio
que es el mutar del plomo-toro al oro
y desde entonces la lucha se repite
mimada en ruedo en liturgia de rito
del bien y el mal, de lucidez y sombras,
de razón y pasión en pugna agónica.

La bestia expresa las oscuras pulsiones
que son las propias, ocultas, inconscientes,
viniendo de muy lejos, de los siglos
de evolución animal hasta el presente;
es nuestra sombra, el reino de la noche
exaltado en creciente de la luna
con la excreción armada de la testa;
no lucidez solar, aquí es la sombra,
aquí es Dionysos: todas las fuerzas básicas,
lo pasional que acomete en instinto
con el bramido profundo de la víscera
y la pezuña hendida en la materia.

En otro extremo opuesto del combate
el hombre en su razón se representa
por la grácil figura del andrógino
vestido en luces y casi a pie descalzo,
es Sol-Apolo que dispensa sus flechas:
el estoque y un lienzo son los medios
frente al toro en esplendor de fuerza
y vigor animal que exhibe armado
en aguzadas astas, su peligro.

Sobre el círculo mágico o mandala
en danza agónica se entabla la pelea
que enfrenta al ángel vestido en seda y oro
con-descendiendo a la batalla —nuestra—
donde esperamos que inteligencia y arte
y el valor —otra vez es lo heróico—
logre su fin de superar lo oscuro
saliendo victorioso en este reto.

Cual el sol que tras de sumergido
en el magma inconsciente de la noche
se alza triunfante en paso de la muerte
alumbrando de nuevo el diurno viaje
e infundiendo su fuerza en criaturas:
lo inerte, lo animal, el hombre, el ángel…
son nuestras varias potencias en conflicto
hechas patentes en tiempo de la fiesta.

Él es Teseo que enfrenta a propias sombras,
a las que si vencemos redimimos
y así avanzamos en esta alquimia ardua
de evolución de bestia a lo divino;
por de pronto ya somos más humanos
cuando razón supera al mero instinto
de lo animal inmerso en las tinieblas:
cuando es Apolo quien se impone a Dionysos.

A ti torero, gracias por tu heroísmo.



© albertotrocóniz / 12
Texto: de “TAL COMO LO VEO”
Imagen: “Tomás Torero Teseo”,
 de "FOTOFILTRADA"

Otros “Posts” del “Blog” relacionados
en el Tablero “POEMAS DEL MITO”

viernes, 14 de septiembre de 2012

VERDADERO VALOR DE LA MONEDA

Isla de Yap perdida en el Pacífico:
una más entre miles dispersada
en archipiélago de la Micronesia;
allí no hay nada, bueno sí, está el cielo,
la selva, el mar (lleno de mantas rayas);
el sustento les viene de la pesca:
es un pueblo de grandes navegantes
en pequeñas canoas hechas de juncos
y se orientan siguiendo las estrellas.

Valoran mucho antiguas tradiciones
-que tienen su importancia en lo económico-
transmitidas entre generaciones
por chamanes cuya misión es esta:
mantener viva una "llama sagrada"
cuidando de los mitos que son propios
insistiendo en narrar su extraña historia.

Un jefe de yapenses hace siglos
decidió que ¿por qué no ser ricos?,
mas allí no había nada al efecto
-quiero decir aparte de lo dicho
que a fuer de cotidiano no apreciaban-;

oyó decir que en una isla lejana
llamada “Truk” distante dos semanas
navegando en peligro de tifones,
de tormentas y grandes oleajes
azotando las débiles piraguas
había enormes piedras dispersadas
de un material que podría esculpirse
(que "aragonita" en geología llaman).

Y así arriesgando la vida en varios viajes
trajeron poco a poco seis mil piedras
algunas de ellas de un par de toneladas
(nos quejamos de vicio de peajes)
y las tallaron dando forma de círculo
con agujero abierto por el centro
de manera que introduciendo un palo
se pudiera mover su enorme peso
sobre el perímetro, como una enorme rueda.

La tarea fue digna de titanes,
lo que invistió de un gran valor a aquello,
y a los participantes en la empresa
se concedió la cantidad de piedras
proporcionada en número y tamaño
acorde al mérito, y eso les dio un estatus
y honores y “riqueza” entre su gente
pues era un bien tan raro para ellos
como el oro lo sea para nosotros.

Fueron depositadas en la selva
asignadas cada una a propietarios,
nadie podía moverlas fácilmente
-allí marcaban el borde de caminos-
y así la jungla se convirtió en “un banco”,
con gran ventaja: sin sufrir inflaciones;
nadie puede crear una gran piedra
de la nada cual pasa con “bank-money”:
“quien quiera peces, pues que se moje el culo”
y repita la gesta del ancestro.

Poco a poco, a lo largo del tiempo
tal riqueza en manos de unos cuantos
fue repartiéndose: que si casar a una hija
que se lleva de dote una gran piedra,
y adquiere con mediana una cabaña
pagando con pequeña al “arquitecto”.

Ahora quien más quien menos tiene alguna
de las seis mil del banco de la selva;
para dar una idea relativa
el jefe potentado posee veinte
de variado tamaño (y la más grande),
lo que le hace ver el futuro en plan risueño
si no sale por cierto de la isla …

que es donde únicamente reconocen
ese “dinero” mostrenco pero válido
en base a un gran prestigio mantenido
que se renueva al trasmitir la historia
de gesta heróica de los antecesores

que cruzaron el mar aventurándose
y así dotaron de valor económico
-basado en físico al arriesgar sus vidas-
a las enormes piedras -ya allí totems-
revestidas del mito y de cultura
de “identidad yapense” en pura esencia.

Se me olvidaba: las piedras valen tanto
que no son útiles a usar en transacciones
para comprar digamos un pescado
(ya sea este incluso manta-raya)
o la leña de hoguera a cocinarlo;
estas minucias están a una otra escala
de valor en todos los sentidos
(si el económico del personal dimana).

Precisan para tales cometidos
algo que pueda usarse en calderilla
que sea ligera y no pesadas moles,
fraccionable, portátil y “barata”;
para tales minucias usan dólares,
“papeluchos” que "el tío Sam" avala,
mas nunca sus preciados “pietro-dólares”.



© albertotrocóniz / 12
Texto: de “TAL COMO LO VEO"
Imagen: “Yapensa Pensierosa en el Dinero”,
de: "FOTOFILTRADA"

miércoles, 12 de septiembre de 2012

RELIGIÓN NAZIONAL-SEPARATISTA

El hombre necesita transcendencia:
algo que desorbite de su encierro
en límites pequeños, cotidianos;
algo que le prometa vida eterna
y un paraíso a lograr en el futuro
si sigue ciertas reglas, ciertos ritos…

Esto era lo que daban “religiones”
tradicionales —aquellas con sus “circos”—
en el pasado pero que ya no sirven:
han caído en olvido y desprestigio
(y es lógico mirando sus escándalos
alejándose de la Verdad de fuentes),
mas el vacío inmenso que han dejado
ha de llenarse de una u otra manera

… y a mi entender aquí radican causas
de devociones otras, entre ellas
de los nacionalismos extremistas
que desorbitan el sano amor a patria
(el cual es lógico dentro de ciertos límites
si la vista no nubla el fanatismo).

Pero aquí se trata de otra cosa,
de proponer al hombre una manera
para alcanzar en la Tierra un paraíso:
la tierra o el terruño tiene un gancho
sentimental que implica pertenencia
a un ámbito pequeño como un coto
o club selecto de pocos elegidos
que se define así por exclusiones
de nacimiento, cultura y tradiciones
más una historia, que sea en buena parte
inventada con interés sectario.

Connotaciones nazis no les faltan:
la pureza de sangre en Rh,
la raza que se exhibe braquicéfala
o de perfil fenicio de moneda,
con un origen mítico en la noche
de los tiempos pretéritos y edénicos,
con nobleza espiritual y de intenciones (?);

lenguaje un tanto arcano que distinga
—como en el hampa ocurre con “los nuestros”—
a aquel que está “en el ajo” del “charnego”;
ser “de la ceba”—boutique—“Passeig de Gracia”
y en xenofobia marcar con galba estrella.

Suman toques de tufo agropecuario
en cazurro y reivindicativo
pensando se es más puro al calzar boina
o barretina y pies con espardeñas;
insolidarios mirándose al ombligo
con el cabreo “me deben y no pagan”, 
reclamando con ahínco “deuda histórica”
siempre a favor y nunca en viceversa.

Caracterizan estas nuevas religiones
el que exigen catecúmenos, conversos,
apóstoles que den la “buena nueva”:
“dios está con nosotros” ya es sabido…

ritos no falten: están los días sagrados
de exaltación dizque nacionalista,
con procesiones, pancartas de fanáticos,
las enseñas, los símbolos, santones,
el comulgar con odio cotidiano,
y eventualmente humanos sacrificios
con efusión de sangre de las víctimas.

No es de extrañar que vengan tantas veces
de la mano de curas exclaustrados
que viendo que ya pierden la parroquia
dan entonces refugio en sacristías
a perseguidos por el “sistema impío”,
reviviendo de nuevo en catacumbas
tiempos pretéritos dorados y perdidos
y así vuelven a tener predicamento
ya desde Monserrat o desde Arantzazu.

Con todo ello se sale de rutina
que es poco emocionante cotidiana:
se abraza un ideal que desorbita
los límites estrechos que se viven
y el hombre pone su esperanza fuera
en algo que le llene por completo
y calme así su sed de un absoluto,
aun sea este absoluto, relativo.

Todo es una memez, un otro ensayo
de haber felicidad con algo externo
que alguien ofrece con tintes transcendentes
y aumenta nuestro ego, nuestra idea
de ser algo especial, de “ser la hostia”,
en círculo selecto y reservado
con derecho a platea en paraíso
de la tierruca, un magro paraíso.

El desengaño se encuentra asegurado
a corto, medio, con suerte, a largo plazo,
que la ilusión será desbaratada
pues nada contingente satisface,
pero al menos, mientras dure el hechizo,
se vive cual tomado por los dioses
(en la voz “entusiasmo” etimológico).

De tal demanda se aprovechan políticos:
unos por omisión “no quieren líos”
y claudican de asumir el liderazgo,
en traición de toda confianza
y echando por la borda los principios,
transaccionando con “platos de lentejas”;
que “les dejen en paz sus mamandurrias”:
“mientras dure duró” y “si sale sale”.

Otros vivales le dan carne a la fiera
y que así no se fije en sus perniles;
van y echan culpas como “balones fuera”
(con apoyo del Barça si hace al caso)
de todo el desgobierno y de las deudas
por su mala gestión acumuladas
y se envuelven en banderas “patrióticas”
(el último refugio a sinvergüenzas).

Caros amigos de diversas regiones
que amáis a la pequeña y a la gran patria,
mientras Expaña se va por la cloaca
y no haya nadie que todo esto lo impida,
un último consejo ya en plan práctico:
cuidad en todo caso la cartera,
vigilad por si acaso los bolsillos.



© albertotrocóniz / 12
Texto: de “TAL COMO LO VEO"
Imagen: "Enseña Nacional Hecha unos Zorros"
de "FOTOFILTRADA"


Otros “Posts” del “Blog” relacionados
en el Tablero “PASTORES DE PUEBLOS…”

martes, 11 de septiembre de 2012

HOY ES DE NUEVO EL ONCE DE SEPTIEMBRE

Cumple esta fecha el once aniversario
del suceso que cambió nuestro mundo;
y hoy en tributo rescato este soneto:









Otros Enlaces en Blog Relacionados
(pulsar sobre):

lunes, 10 de septiembre de 2012

CRÓNICA DE UN CONGRESO EN ESTOCOLMO

He venido de un congreso por ahí fuera
que reunía un elenco de “figuras”
(algunas tipo “Franz de Copenhague”)
para tratar sobre el ahorro de energía
en edificios y por ende en las ciudades
y así hacer todo el tinglado “sostenible”.

Este es uno de los tópicos y/o eslogans
que sirve a apaciguar nuestras conciencias
de estar poniendo remedios adecuados
a este mundo desbocado en crecimiento
demográfico que esquilma los recursos
y poluciona en plan suicida el medio;
de un —así llamado— desarrollo
que no puede frenar en su carrera
pues se basa en ser “pirámide de Ponzi”
alimentada en su base por la deuda
que ha de pagarse con usura de intereses.

Está de moda el “edificio Inteligente”
(ya que humana no sobra inteligencia
a la que hace tiempo renunciamos
pues no vemos más allá de las narices);
y cuando “el árbol impide ver el bosque”
se hace el memo también allende España;
ya lo enunciaba el gran cazurro Goya:
“los sueños de razón producen monstruos”;
y en todos sitios compruebo “cuecen habas”.

La ponencia inicial era el proceso
que se ha llevado a cabo en Dinamarca:
de cómo han planeado un edificio
multitud de arquitectos e ingenieros
trabajando en comisiones y en equipo,
contribuyendo cada cual con su “ideica”
luego puesta en común con la de otros
y votando llegaban a consensos.

Esto una y otra vez durante meses
hasta agotar plazos establecidos;
la cosa es que “te cagas” democrática,
—y “siendo así no puede ser errónea”—
donde presumen el haber conseguido
reducir al máximo los gastos
en camino del cero en dos mil veinte,
a condición, eso sí, que el usuario
siga al pie de la letra los prospectos,
que apriete los botones adecuados
y que esté al día con los mantenimientos.

Es lo que tiene hacerse propietario
de un cacho de “edificio inteligente”,
que hay que volver a estudiar haciendo un “master”
y disponer del tiempo y de las ganas
en controlar a criatura “optimizada”
que se desmanda “a menores de cambio”
y a “aprendices de brujo” ningunea.

Yo después de tal parafernalia,
y en viendo expuesta la imagen del objeto,
inocente di en levantar la mano,
y pregunté por algo que chocaba
a la vista de idoneidad de formas
en relación a la función que albergan:

que un edificio casi sito en el polo
estuviese cuajadito de terrazas
(de hermosas perspectivas sobre un lago)
con heladas durante muchos meses
exhibiendo superficies voladas
exentas en contacto con el aire;

así dije que ello me recordaba
las aletas que en las motocicletas
se ponen al motor en procurando
aumentar la superficie de contacto 
con el aire a menor temperatura
por disipar el calor que genera,
o cual ocurre con orejas de elefantes
que ventilan enfriando capilares.

Sentí las carcajadas contenidas
y algunas que otras miradas asesinas;
luego unos me negaron el saludo
aunque otros a apoyarme se acercaban
(es lo que tiene —ya lo decía el clásico—
preferir demostrar ser más amigo
de la verdad que del mayor amigo).

El dichoso edificio así fallaba
en algo elemental en su diseño,
del que entiendo que se hizo por motivo
ante todo comercial en su apariencia, 
pero menos por ahorro de energía;
si bien suele esto usarse de argumento
que —de colar— sirve a aumentar las ventas.

Cuestioné de un plumazo sin quererlo
un trabajo de meses que no tuvo
un comienzo adecuado con las líneas
que el arquitecto hace en las servilletas
(por lo menos aquí entre los latinos
en el café y rodeado de tertulias
que proporcionan la “soledad sonora”
propiciando a nuestros sueños "rienda suelta")
y si quiere no den por frutos monstruos
se ha de saber “lo que hay entre las manos”.

Pues se olvidan las lecciones muy viejas
de la sana y antigua arquitectura
que adecuaba sus formas a lugares
tan distintos cual polos o desiertos,
atendiendo al “genius loci” y sus mensajes
y observando la vitruviana tríada
de la “firmitas”, “utilitas”, “venustas”,
que a un arquitecto ha de marcar el norte
ya proyecte en Islandia o en Marbella.



© albertotrocóniz / 12
Texto: del “CUADERNO CIENTÍFICO”
Imagen: “Elefante Térmico” de "FOTOFILTRADA"



Otros “Posts” del “Blog” relacionados
en el Tablero “MORFOENERGÉTICA ARQUITECTÓNICA”

viernes, 7 de septiembre de 2012

MENSAJE DE NAÚFRAGO


¿Sabes lo que me viene a la cabeza
en esta isla desierta en que me encuentro
navegando internet (Twitter y Facebook)?;
a nadie le interesa, a nadie importa,
mas como una casilla me pregunta
(algo indiscreta) qué es lo que estoy pensando,
aprovecho ocasión de proclamarlo:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".

Y esto lo pongo en negro sobre blanco
—entiéndase en pantalla del portátil—
luego lo imprimo y lanzo en la botella
a que así viaje desde mis playas solas
al mar ignoto de las redes sociales
y quien lo encuentre que sepa algo importante:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".

Miro al océano, al inmenso horizonte,
y tú no vienes nunca a rescatarme
—un día tras otro— mas yo lanzo botellas
en las que incluyo un único mensaje
que azota recurrente en mi cabeza
con esta frase que es como un oleaje:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".

Y es mi mantram, mi obsesión, mi quimera
que en todo veo y escucho a tu persona:
cuando rompen las olas en la playa,
en el amanecer al piar de pájaros,
en los ruidos de la noche estrellada
con el viento silbando entre palmeras,
incluso en el silencio, y todo dice:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".

Siempre encuentro botellas de naufragios
que arriban a mi orilla con mensajes
similares al mío entre las ondas;
compadecido los saco de allí y leo
transcribiéndolos a discos extraibles;
luego arrojo de nuevo otra botella
para que vuelva al mar y a ti navegue
llevando algo que tú quizás intuyas:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".

Si está en destino y hay propicias corrientes
tú lo leerás (si quieren las estrellas);
quizás tu corazón de mí se apiade
o suscite interés mi isla desierta
y desees ver al náufrago en persona;
yo en mi horizonte al ver las blancas velas
pensaría tenerte cerca pronto
y al fin poder decirte a tí a los ojos
descorchando una última botella:
"que te quiero, te quiero, que te quiero".





© albertotrocóniz / 12
Texto de: "POEMAS DEL PROFANO AMOR"
Imagen “Botella de un Naufragio”, de "FOTOPINTURA"



Otros enlaces“Post”-relacionados
en el tablero “POEMAS DEL PROFANO AMOR”

domingo, 2 de septiembre de 2012

AMOR EN EXCUSA, AMOR EN ESCLUSA

¿Puede vivirse de continuo enamorado?;
¿sería posible haber tal maravilla
en medio de una vida de conflicto,
circunstancias cambiantes y altibajos?.

Yo digo sí, ya que el Amor lo somos;
es nuestro fundamento, nuestra esencia;
nadie puede quitar/poner un ápice,
sólo está en nuestra mano abrir las puertas.

Desechemos los tópicos al uso
inculcados de educación errónea,
propagados sin fin por los "mass-media"
de una visión en excusa o moneda:
“que algo o alguien me lo dé” (¿soy un mendigo?)
y el “se puede gastar de tanto usarlo”
(como cantase la tonadillera).

Habitualmente se utiliza en chantaje
para con ello manipular al otro:
“si tú me das, te doy" y hay condiciones:
“que seas de tal forma o tal manera”
(que es por cierto a la medida de mi ego)
mas cuando falla el pacto me deprimo,
me siento defraudado: los reproches,
los celos, las peleas, hasta el odio,
la ruptura y a repetir la historia.

Me paso así la vida dependiendo
de tener adecuadas circunstancias
que den esa felicidad que busco
y creo está en alguna cosa externa
(toda esta estupidez es la materia
con que los poetas urden los poemas,
los novelistas pergeñan sus novelas
y el cine puede hacer grandes taquillas;
se comprende que toda esa farándula
ya en su “República” Platón la proscribiera).

Vale, es bonito el jugar a tales juegos
a condición de nunca confundirse
con personajes del cuento; yo estoy fuera
observando detrás al personaje
(que cuando arde con amor apasionado
es más que nada para “matar el rato”
en retóricas de poema o de novela).

He de lograr que mi amor no dependa
de que se den por fuera circunstancias,
por ejemplo: “tenerte y que me quieras”,
pues si fuese al revés, ¿acaso importa?;
al fin y al cabo tú estás en mi conciencia
y ella te inviste de ciertas cualidades
que tú puedes tener, o en menor grado,
o en todo lo contrario a lo que pienso.

De esta forma tu imagen es soporte
a lo que llamo tú pero que es mío
y que funciona como disparadero
de evocación de mi dicha en latencia
y podrá abrir la espita donde fluya
felicidad que estaba retenida
esperando tan sólo la consigna
de asentir sacarla a su experiencia.

¿Quién permite o impide se actualice
el potencial que somos en esencia?;
¿quién se pone al borde de la esclusa
y deja libre el cauce o bien lo ciega?:
¿no es acaso la mente, el pensamiento
que funciona automático en eslogans
condicionado por siglos de los siglos
según se dé la circunstancia externa?.

Si pinta bien por fuera yo me abro
y mientras dure vivo la maravilla
mas cuando pinta mal, pues lo rechazo
y al flujo del amor cierro las puertas;
lo que viviese eterno ya no es nada,
me lamento y deprimo y voy buscando
reproducir condiciones propicias
que revivan de nuevo aquel milagro
pasándome la vida tras de aquello: 
circunstancias, personas, mil objetos
que creo indispensables a mi dicha
hipotecando lo eterno en lo cambiante.

Es la trampa fatal en que caemos
condenados cual Tántalo a saciarnos
de manjares que al poco se retiran
que inherente a lo externo es ser efímero.

Mas lo que soy por dentro lo soy siempre;
soy el amor en todos sus matices:
gozo, felicidad, belleza, juego…
sin motivo aparente, la alegría.

Yo soy Amor, Energía, Inteligencia;
y ello en grado supremo —mas no en acto—
sólo en potencia que pide más vivirse;
tal es mi patrimonio, tal mi esencia
y en todo lo que late, el argumento.



© albertotrocóniz / 12
Texto: del “TAL COMO LO VEO”
Imagen: “Esclusa en el Canal”,
de "FOTOPINTURA"



Otros “Posts” del “Blog” relacionados
en el Tablero “LA BÚSQUEDA INCESANTE”


sábado, 1 de septiembre de 2012

ES UN DÍA PERFECTO Y LUMINOSO …


Es un día perfecto y luminoso,
la paz se hace presente en toda cosa:
en las nubes del cielo pasajeras
y en montañas azules a lo lejos;

en el cañón del río y los cortados
que resaltan las sombras arrojadas
por contrafuertes, murallas, torreones
circundados de buitres que planean;

en los verdes sutiles y variados
de la arboleda que baja hasta la orilla
a mirarse al azul que allí refleja
por las aguas tranquilas que a mí fluyen

… al pie de la atalaya, aquí diviso
un mundo que no pasa, que no cambia
con días ni con años, por los siglos
siempre variante y siempre permanente.

Es plenitud y la hora mediodía
—un punto quieto en el fulcro del tiempo—
la centenaria encina me da sombra
y hay mil ruidos anónimos de pájaros;

el aire es cálido y zumba algún insecto,
viene olor perfumado de las jaras,
la parra trepadora por el porche,
los colores de colada extendida…

Ayudo a mi mujer a tender ropa,
después va y viene en la casa atareada,
le da agua al perro —ella de nada olvida—
permite incluso le lea este poema.

¡Qué gran silencio el que sostiene todo!:
al pájaro, al insecto y al paisaje,
a la ropa y al aire que la seca,
bajo acciones triviales o “importantes”…

todo esto que contemplo aquí por fuera:
esto que ahora se vive de por dentro.


© albertotrocóniz / 12
Texto de: "POEMAS DE LA VIDA EFÍMERA”
Imagen de: "FOTOPINTURA"