martes, 5 de febrero de 2019

Revisitando «¡OJO AL DESNUDO EN LA “CIUDAD PROHIBIDA”!»

Una chinita antaño fuese símbolo
de amor profano —vulgo de querindonga—
dulce y sumisa según imaginario
fascinante de aquello que es lejano
extraído de novelas y películas;
quién buscó en ello a su media naranja
luego topando la entera mandarina
quizá gustosa de algún tormento chino.
Yo en ocasión del año nuevo ídem
traigo postal típica pequinesa
(salvo el detalle allí de señorita)
con pie de foto de notas pergeñadas
tratando de explicarme eso del sexo
en…

















(Representado arriba sólo en muestra; para acceder pulsar sobre el enlace)

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