En el “Día Internacional de la Solidaridad”
más allá de aspavientos burocráticos
de las instituciones, de políticos
con gestos vanos y palabras hueras,
debemos entender que —a mi criterio—
la cosa empiece quizás en uno mismo
por lo más próximo que es nuestra mente-cuerpo
donde…
donde…
(Representado arriba sólo en muestra; para acceder pulsar sobre el enlace)











