Hoy desde aquí hago un llamamiento a retomar antiguas tradiciones a hacer patente en reuniones familiares, sobre todo en estas fiestas navideñas, ser más consciente del pequeño gran milagro que representa un plato de alimento compartido con los seres queridos; en tal sentido propongo algún ejemplo.
por la agradable
reunión que nos conceden,
a ella convoco a los que nos preceden
y con nosotros
fueron comensales.
Cielos y Tierra formaron alimentos,
hombres, mujeres, en ello trabajaron,
soles y lunas llevaron a sazón
y muchos se esforzaron en
traérnoslos.
Hábiles manos les dieron condimento
y después otros dispuestos los sirvieron
luciendo ya esplendentes en manteles;
agradezcámoslo de todo corazón.
Hagamos los
honores al milagro:
con el trasiego del vino y de viandas
y sobre todo de ideas y
sentimientos
transformaremos esta comida en ágape
en el sentido que nos legaron griegos.
¡Buen apetito! y… ¡¡¡ FELICES NAVIDADES !!!