sábado, 8 de octubre de 2016

VIDA DE ESTRELLAS Y OCULTA MARAVILLA

Las estrellas, nos dice la astrofísica,
son esferas de un gas hiper-caliente 
de sobre todo hidrógeno y de helio,
que —aun siendo en extremo volátiles—
la enorme gravedad mantiene unidos.


I  NACIMIENTO

Una estrella se forma con los restos 
resultantes de explosión de otras estrellas 
girando en el espacio en remolinos 
que poco a poco la gravitación junta.

No es probable contemplar el nacimiento
de una estrella, su intimidad esconde
(es como ocurre con animal salvaje:
podemos ver sus crías pero nunca
presenciar el momento en el que pare
pues se oculta en lo profundo de espesura)
en este caso tras de nubes de polvo
que hay en brazos espirales de galaxias;
nubes tan densas de hielo y de cenizas
que la luz no puede atravesarlas.

En la tiniebla, partículas de polvo
y gases dispersados por el cosmos
(resultantes de estrellas anteriores
que ya explotaron y aportan sus cadáveres)
sienten llamado de fuerza que convoca
a unirse a otros y forman remolinos;

esa espiral que gira en torno a un eje 
más acrece materia hacia su centro 
hasta que al cabo la masa es gigantesca,
de repente se enciende y un sol nace.

Lo que ha pasado es que el ingente peso
de la esfera formada de detritus
—millones de kilómetros de radio—
presiona sobre el centro y allí el hidrógeno 
fusiona con sí mismo dando helio 
liberando energías fabulosas
que como radiación vuelven afuera
y viajan ya al espacio proclamando
la buena nueva: ha nacido una estrella.

La mayor parte de la masa de la nube
que ha ido hacia el centro y al cabo se ha encendido 
es un sol, y el resto de detritus
agrupados a su vez en esferas
(la gravedad tiene esa simetría)
orbita en derredor: son los planetas.


II VIDA

Una vez nacen la mayoría de estrellas
llevan vida "tranquila" y muy estable
si vistas desde lejos, de muy lejos;
entiéndase de cerca la violencia
del proceso de "quemar" dentro su hidrógeno
(en realidad reacciones nucleares
produciendo rayos gamma y neutrones)
con mil infiernos voraces desatados
custodiados por mil diablos magnéticos
cuando esto llega hasta la superficie
lanzando radiación hacia el espacio,

La gran presión sufrida por el núcleo 
sustenta ese proceso en que el hidrógeno 
se funde con otro átomo de hidrógeno 
para dar helio, desprendiendo energía
y esta energía se opone a aplastamiento 
contrarrestando con su potencia el peso
del resto de la masa circundante
y de tal forma se establece un equilibrio 
entre ambas fuerzas que la mantiene estable 

… por cierto tiempo; pues siempre experimenta 
más contracción ya que cambia materia 
de sus gases por energía radiante
que arrojada al espacio por milenios 
hace que agote así su combustible
y venza la gravedad y se colapse.

Como el peso aumenta con la masa,
cuanto más grande sea la estrella 
mayores fuerzas tienden a colapsarla 
sobre sí misma presionando en su centro;
la enorme gravedad propicia rápida
la combustión interna de su núcleo
y pronto agotará todos sus gases;
es la razón por la cual nunca vemos
estrellas muy grandes y radiantes;
son inestables, y así se considera
no puedan ser mayores de 100 veces
respecto a las estrellas más pequeñas.

La reacción del hidrógeno en el núcleo
en una estrella con una masa media
cual nuestro sol, puede hacer que perviva
durante aprox. 10.000 millones de años,
mas si la masa resulta unas 10 veces
mayor a la del sol, su vida es corta
pues solo duraría 100 millones de años
aunque, eso sí, su luz sería intensa
(antes de ser un agujero negro).

En el extremo menor de las escalas
que acotan magnitud de las estrellas,
con poca masa apenas si radían:
un 2% de la del sol es límite
por debajo del cual no encenderían
y se quedan así como planetas.

Júpiter por ejemplo es un gigante
pero al tener sólo un 1%
de la masa solar le es imposible
que haya la gravedad que prenda su horno.

Una vez nacen al cabo pareciera
contemplando los cielos siempre iguales
desde la percepción del ser humano,
sean seres inmutables por lo eterno
mas todo lo creado nace y muere
y eso también pasa con las estrellas.


III MUERTE

Acompañemos a una estrella en su agonía
(lo que puede durar millones de años)
tienen tres modos de acabar sus días:
"enanas blancas", "estrellas de neutrones",
y los llamados "agujeros negros".

Cuando la estrella queda sin combustible
no puede soportar su propio peso
y el que suceda una de esas tres cosas
dependerá del tamaño de su masa:

Si es "pequeña" —vez y media la del sol—
acabará como una enana blanca
después de ser una gigante roja
(dentro de ella seremos engullidos
a la vuelta de 5.000 millones de años);

si es mayor devendrá en "super-nova"
y luego en una estrella de neutrones,
y diez veces mayor colapsaría
hacia su centro en "agujero negro".

Dejo para otro “post” en un futuro
la fascinante descripción de estos fenómenos.


N.B.
El espectáculo en verdad es fascinante
y la ciencia abre las puertas a su gozo
al poder apreciar ese "milagro"
de la Energía, el Amor, la Inteligencia;
más no se agota aquí la maravilla
pues al cabo "el milagro de milagros"
es caer en cuenta que es todo aquí-y-ahora
(el espacio y tiempo son ficciones)
en perpetuo "big-bang" de la Conciencia.

Así en efecto tú eres el Dios, ¡despierta!.



© albertotrocóniz / 16
Texto: de “APUNTES CIENTÍFICOS”
Imagen: de "FOTOFILTRADA"


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