martes, 20 de septiembre de 2016

A VUELTAS CON EL CHI, CON EL CHI A VUELTAS

Entrando en el otoño encontraremos
que en ciertos días el chi está super-bajo;
y ¿qué es el “Chi”?, ¿con qué se come eso?
—dirán algunos ajenos al taoísmo—
un breve apunte se puede dar tan sólo
para que sirva a disipar las dudas.

El “Chi” es el nombre chino para aquello
que en occidente puede denominarse
como energía vital: esa corriente
de potencia que inunda en seres vivos
de lo más elemental a lo más alto
de escala evolutiva: en minerales
—sí, también vibran cual todo lo creado—
en vegetales, animales, lo humano
y en mundos más sutiles de lo angélico.

Todo expresa en varias criaturas
ese torrente vital y de energía:
cuando abunda la vida más se acrece:
el vegetal madura y da sus frutos,
el animal pleno de gracia elástica
completa su designio y se aparea,
el hombre y la mujer hacen lo mismo
por la parte animal que corresponde…

y por la parte que en ellos hay de espíritu
son creativos en el arte, en la ciencia…
quizás ahora divisen verdades transcendentes
y se remonten a más altura mística.

Por el contrario cuando ese Chi está bajo
todo parece que al cabo languidezca:
llega la enfermedad, decaimiento y muerte…
(muy necesarias a completar los ciclos).

Todo se mueve y está sujeto a cambio
a muy diverso nivel y magnitudes:
a escala individual, social, histórica;
a escala planetaria, también cósmica:
todo son ruedas que forman engranajes
de la enorme y sublime maquinaria
que hace girar a esferas y a los mundos

… y a ti y a mí en estas circunstancias
que hoy notamos en la tarde grisácea
que como plomo dentro del pecho oprime
y hace que todo se vea siendo absurdo.

Sí, está bajo, mas ello es garantía
que subirá, de tal no cabe duda:
el punto más oscuro es el preludio
hacia una nueva aurora despuntando.

La primavera sucederá por cierto
al frío invierno y tras esta el verano
indefectible con sol brillante en cénit
alumbrando con toda su potencia;
y a él seguirá declive del otoño
con su cohorte de mil remordimientos:
la historia se repite por eones.

Más yo cansado de tanto “tío vivo”
anhelo lo perenne, lo inmutable,
aquello que no esté sujeto a cambio
ni a nacimientos, ni a decadencia y muerte.

Y así diré: yo no soy todo eso;
me reconozco detrás del espectáculo,
yo soy detrás, yo soy sólo el testigo,
el veedor, la visión, la conciencia

… el espejo vacío en que reflejan
las posibilidades de los mundos
que son creados en el aquí y ahora
por el chi nuevo que anima el espectáculo
como la luz a imagen en pantalla.



© albertotrocóniz / 16
Texto: de “LA BÚSQUEDA INCESANTE”
Imagen: “Pictograma del Chi”
de “DIBUJO Y PINTURA” 


Otros enlaces “Post”-relacionados
en el Tablero “LA BÚSQUEDA INCESANTE”


1 comentario:

  1. http://albertotroconiz.blogspot.com.es/2016/09/a-vueltas-con-el-chi-con-el-chi-vueltas.html
    http://tinyurl.com/jbxf3de

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