domingo, 24 de julio de 2016

ORACIÓN DE PETICIÓN, ESE GRAN "CHOLLO"

Dado que somos una unidad completa,
lo que una parte pide está en el todo
y no se trata de que algún otro extraño
pueda ignorar de sí mismo demanda.

“Pedid y se os dará” nos dice el Libro;
la cosa pues nos queda asegurada,
pero hemos de pedir con una técnica
del modo y al lugar que corresponde,
pues si hacia la pared con pobres formas,
lo más probable es no obtengamos nada.

No se trata aquí de la variante
de la oración dicha contemplativa,
de adoración que el Ser rinde a sí mismo
y nada falta en unión con el amado.

No es ahora mística, sino algo que es muy práctico:
es el pedir cuando hay unas carencias
anímicas, mentales, materiales,
pero la cosa debe hacerse con técnica
porque responde a un proceso que es exacto.

No es aquí el bisbiseo repetido
oyéndose obsesivo del beato;
tampoco es el diálogo-monólogo
como en conversación consigo mismo
cerrándose en circuitos cerrados.

El modo que es correcto —así lo entiendo*—
procede por etapas sucesivas:
primer paso es la mente relajada
librada en lo posible de tormentas
que agitan sin cesar los pensamientos.

La técnica auxiliar para ello útil
es poco a poco el relajar el cuerpo
atendiendo a las respiraciones:
con cada exhalación darse la orden
de más soltar los músculos y miembros;
una vez aquietado el cuerpo físico
eso induce a la mente que así lo haga.

Dirijamos nuestra atención arriba
a la zona por cima la cabeza:
allí mora según las tradiciones
la Mente Universal, la Inteligencia;
no aquella inteligencia con minúsculas
limitada por leyes de la lógica,
sino la Inteligencia Ommiabarcante
en la intuición de todo lo posible,
y lo imposible no existe para ella.

Allí hay que dirigirse y no a otro sitio,
allí es donde ha de plantarse esa semilla
de petición, pero ¡atención!, cuidado
con aquello que a Dios le formulemos:
se corre gran peligro se conceda
algo que al cabo aumente nuestro karma.

Cuanto más egoista es la demanda
mayor es la ocasión de hacernos daño;
la petición altruista se alinea
con el programa previsto en universo
de avanzar a una mayor conciencia.

Así pidamos aquello que sintamos
que es importante de una manera íntima
para nosotros o bien para los otros
en la línea de un mayor desarrollo
de la Verdad, del Bien y la Belleza
tratando de expresarlo claramente
depositándolo en la zona sagrada.

Que incluya la semilla que plantemos
toda la intensidad nos sea posible
formulándolo de una manera clara
y asimismo también visualizándolo
y vivenciándolo cual fuese cosa hecha
junto al sentir y la energía asociada.

Una vez vaciados de nosotros
quedemos en suspenso y en silencio
muy atentos a que haya una respuesta
como pendientes de un hilo telefónico
que comunica con centro decisivo
del que depende que al fin se nos conteste.

Si se ha hecho bien el proceso descrito
—la clave en ello es que seamos sinceros—
siempre habrá una respuesta y abundante
que hará que aquello sembrado en campo fértil
al cabo fructifique como un hecho.

Puede ser cualquier cosa, aquí no hay límites:
¿salud, dinero, amor?, también, sí, claro;
mas dejemos a aquel que todo sabe
lo dé en la forma que sea conveniente.

Todo se va a cumplir y atrás no hay vuelta:
afrontemos consecuencias que conlleve.

¡Ah! y como prueba de haberse remitido
correctamente la plegaria enviada
y que ya desde arriba se concede,
como a manera de acuse de recibo
se siente escalofrío por la espalda.



© albertotrocóniz / 16
Texto: de “LA BÚSQUEDA INCESANTE”
*basado en el curso de Autorrealización de Antonio Blay
Imagen: “Haz de Luz Inunda la Caverna”
de “FOTOPINTURA” 


Otros enlaces “Post”-relacionados
en el Tablero “LA BÚSQUEDA INCESANTE”

1 comentario:

  1. http://albertotroconiz.blogspot.com.es/2016/07/oracion-de-peticion-ese-gran-chollo.html
    http://tinyurl.com/jtwrbl8

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