miércoles, 12 de noviembre de 2014

ARES-MARTE

¡Dios de la guerra, protege esta República!
… tal era la oración que pronunciaban
ante la efigie de Marte generales
y cónsules partiendo hacia el combate
en los tiempos de aquella Roma antigua.

Marte era el Ares de la cultura griega,
hijo de Zeus, el padre de los dioses,
y de Hera, madre de todos ellos;
fue su culto en la Tracia importantísimo.

Tuvo su educación con los Titanes,
frente a Gigantes hizo primeras armas,
en la contienda de la Guerra de Troya
tomó partido por la ciudad de Paris.

Fuese el padre de Rómulo y de Remo
a los cuales les transmitió sus genes
belicosos y estos por tanto a la urbe
que de tal modo levantaría un imperio.

Marte encarna virtudes masculinas
y también los vicios asociados:
el valor y la fuerza, tomar riesgos,
el menosprecio de la propia vida
en aras de victoria en el combate
(y más inocuamente en el deporte)

… pero puede ser rudo y despiadado,
violento y asesino de por veces,
depredador, maltratador y sádico;
no “metro-sexual”, “macro-machista”
e “impresentable para las feministas
(aun las atraiga que las muestre el abismo).

Antes viniera al mundo, los humanos
luchaban al “tun-tun” unos con otros
de manera muy zafia con garrotes,
palos y piedras o dándose puñadas;
tuvo que venir él a poner orden
y regular la defensa y ataque
(colaborando con Atenea en las tácticas)
haciendo probo oficio el de matarse.

Promocionó asimismo que metales,
y sobre todo el hierro, ahora se usasen
no sólo para objetos cotidianos
sino en la guerra de un modo contundente.

Acompañado por Fobos y por Deimos
—el miedo y el terror— entra en combate;
gusta de hacerlo "a pecho descubierto",
luce "paquete" y "onzas de chocolate".

Físicamente es un hombre asaz fuerte
con músculos elásticos de acero
de atributos sexuales bien dotado;
un adalid de la testosterona.

El descanso del guerrero mucho importa
y así el feroz carnicero ya de asueto
es manso corderito y cae rendido
ante otras armas: aquellas que usa Venus.

No es intelectual ni falta le hace:
con cuatro ideas muy simples que mantiene
él va sorteando cuestiones filosóficas
dándole a todo una respuesta práctica
(como en el caso del juicio de Areópago).

Justicia y equidad no son sus temas,
tampoco aquello del consenso y diálogo;
es la ley del más fuerte la que sigue
y él encarna por supuesto esa fuerza.

No tiene empacho en "ventilarle" a Hefaistos
su mujer en la noche de bodas
(Venus la dea), mas obre en su descargo
que "está como un camión" la susodicha.

El tal Vulcano, ridículo alfeñique
pero ingenioso "manitas", se fabrica
una red que arroja sobre amantes
pescándolos en pleno "tiqui-taca"
y exponiéndolos a risas de los dioses.

Miramelindos guaperas como Adonis
"le ponen de los nervios", sobre todo
si ve que aquella que considera suya
va con el otro y le planta los cuernos;
su orgullo herido es cosa asaz temible.

No duda entonces en tomarse venganza
y haciendo uso de "Las Metamorfosis"
en jabalí se muta machacándole
(he descrito esta historia en tres sonetos;
para a ir a ello pinche enlace en tablero).

Tiene una hermana "de armas tomar": Belona
a las riendas del carro de combate
y por veces parezca sea aún más fiera
que su hermanito, ¡terrible esa pareja!;
arengaba a la tropa: "¡maricones;
yo al desertor lo cuelgo de co………!".

La tal Belona parece era lesbiana:
se lo montaba con Eris, la Discordia,
desterrada de Olimpo por los dioses
por intriganta y fuente de problemas;
lucía serpientes a modo de cabellos
y empuñaba una daga y una tea.

Mas volviendo a compilar cosas de Marte…

Bajo su férula: soldados, deportistas,
cirujanos, matarifes, policías,
profesiones de valor y violencia;
armas y útiles que abran carnes y heridas,
el órgano sexual de los varones;
la sangre y semen su líquido elemento

… objetos: las espadas, los cuchillos
bisturíes, también armas de fuego;
piedra el rubí, color: rojo y granate,
su animal totémico es el lobo
y su signo astrológico el de Aries,
marzo en el año y en la semana el martes…

De vez en cuando hay que rendirle culto
ya que cumple su misión aun sea violenta
—mas por demás benéfica y salubre—
en aplastar a tant@ gilipoyas;
pues como reza un viejo adagio chino:

“Al principio vinieron los poetas
e inspiraron bases de la república,
pero se hicieron con el poder burócratas
y eliminaron a todos esos vates
hasta que al fin los "cabezas de hierro"
libraron de la plaga de burócratas
abriendo el paso de nuevo a los poetas…”

¡Dios de la guerra, protege esta República!.




© albertotrocóniz / 14
Texto: de “RITOS, MITOS, SÍMBOLOS”
Imagen: “Marte en el Fragor de la Batalla”
de “DIBUJO Y PINTURA”
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